jueves, 8 de diciembre de 2016
Nota al Gordo
"Las cosas pasan por algo " simple pero comunicativa frase que puede englobar hasta lo más profundo en la vida de alguien. Nunca le di la contra. Al contrario, cada vez me doy más cuenta de que es cierto.
Cuando estoy demasiado triste, algo pasa que me postra en la cama, lo que me da el tiempo de dedicarme a aquello que había abandonado pero necesitaba, como la música, la familia o a mi misma.
Hoy pasaron cosas que me obligaron (sí, obligaron) a pasar toda la mañana contigo, Gordo. Lo que comenzó como un "Rayos, tengo que cuidar al Gordo y dejar de hacer lo que tenía planeado" se convirtió en un "Qué bonito es pasar tiempo con el Gordo!!! 😍" Fuimos al mercado. Llegaste a entrar a ese lugar que tanto te aterra por lo abrumado de gente y ruidos que no te son nada melodiosos. Al principio te quejaste, pero una vez estuvimos adentro te portaste como todo un angelito (no puedo creer que esté diciendo esto, pero sí, lo hiciste). No fastidiaste para nada! Fuimos a todos los puestos a los que debíamos ir para que pueda cocinarte tu crema de zapallo y lentejas, acariciaste un gato y tu carita se comenzó a pintar con esa alegría de niño que es tan adorable en ti y en todos los niños del planeta habidos y por haber, el sol se reflejó en cada rulito tuyo haciéndote brillar tanto, paseamos, corrimos, te compré tu helado como premio a lo bien que te portaste y fuiste corriendo a casa para comértelo.
Como te extrañé, Gordo. La vida ha estado haciendo que me concentre en mis labores pero descuide lo más importante que tengo.
Lo bueno es que la vida me da mis chiquitas, esas que me obligan a centrarme en lo que había dejado de lado. Sí. Gracias, vida.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Que lindo leer algo así. Inspira a escribir =)
ResponderEliminar